
(Dedicado al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana en su 95 cumpleaños).
Por: MSc. Wilfredo Carbonell Limonta y DrC. Silvia Miriam Morgan Scott.
Me niego a recordarte, Comandante, porque si te recuerdo tengo que reconocer que ya pasaste, que ya no estás.
Me niego a recordarte, porque tendría que ver solo la obra que hiciste y no la obra que todavía haces y que siempre harás.
Me niego a recordarte, porque siempre estás en presente y no en pasado, aunque parezca que te vas, no te vas, siempre vienes y siempre estás.
Me niego a recordarte, porque si lo hago tendría que ver en pasado tu hazaña en el Moncada, y en el Granma, y en la Sierra, y en el triunfo de 1959, y después del triunfo, y eso es presente.
Me niego a recordarte, porque no te he olvidado en las Tribunas Abiertas, junto a todos, reclamando a nuestro niño Elián González y a nuestros Cinco Héroes, y en numerosos foros internacionales defendiendo no solo los intereses de Cuba, sino los de todos los desposeídos del mundo
Me niego a recordarte, porque tengo siempre al día tu paso por Puriales de Caujerí, por Playitas de Cajobabo aquella noche memorable de abril de 1995, cuando alzando la bandera heroica, miraste al mar y como si lo tocaras, honraste al Apóstol en el centenario de su arribo a la patria.
Me niego a recordarte, Comandante, para tenerte aquí, firme, paternal, digno, orientador, consejero, como en las graduaciones del Destacamento Pedagógico “Manuel Ascunce Domenech” y en las despedidas del Destacamento Pedagógico Internacionalista “Ernesto Che Guevara” al partir hacia la hermana Angola.
Me niego a recordarte, porque recorres cada minuto mi tierra guantanamera repartiendo optimismo, emanando futuro, reconociendo triunfos, y cabalgas, como diestro jinete, guiando nuestros pasos, felicitándonos en nuestra Plaza de la Revolución, honrando a la madre de los héroes.
Me niego a recordarte, porque en cada niño que ríe, en cada triunfo en el deporte, en la cultura, en las ciencias, en cada obra de la Revolución y en la vida de cada cubano, te veo gallardo, victorioso, ejemplar.
Me niego a recordarte, porque cuando la naturaleza decidió que no estuvieras, estás más, y recorres toda Cuba, no en el éter, sino en el corazón de tu pueblo, y fertilizas, con tus cenizas, el eterno amor que te tenemos; por eso sigues invicto y no tengo que recordarte.
Me niego a recordarte porque estás ahí, inmenso como tu gloria, protegido por el pétreo grano de maíz que germina en la generación, que siguiendo tus pasos hará realidad los sueños de los padres que nos ganaron la Patria de pie. Estás en cada paso que damos hacia el futuro defendiendo a tu Revolución, al lado de la Generación de la Continuidad Revolucionaria, junto a Díaz Canel y a decenas, cientos, miles, millones de cubanos que sabemos que siempre estarás ahí, en la primera línea de combate.
Me niego a recordarte, Comandante, porque se recuerda a los hombres que hacen la Historia, y tú, Comandante, no eres un hombre, tu eres ideas, y las ideas no se recuerdan, SE SIGUEN.
Por eso Comandante, porque seguiremos tus ideas, porque seguirás siendo la Estrella Polar de la Revolución; porque no solo queremos ser tú, sino ser como tú, me niego a recordarte.
Me niego a recordarte porque tú siempre estás en nosotros.
Agosto 13 de 2021.

